14 de febrero de 2014

Tengo miedo al miedo que envenena al alma y la llena de odio y escarmiento,
que me agarra porque puedo pensar que no sé quién soy, porque puedo, y poder es mucho.
Tengo miedo un día
sacar a pasear mis ojos y posarlos en los tuyos
y que de ahí no se quieran ir, que se exciten hasta el corazón 
y éste me bombee hasta tirarme,
que me reclame desatormentarme de la nueva vieja soledad, 
y yo caiga, y me empuje en la caída con el alma
para que sea más profunda y terroríficamente  intensa de lo que habría de poder (y poder es mucho).
que la belleza de la situación le de alegría hasta a un desenamorado.
Entonces, cuando llegue a abrazarme con el suelo, cuando ilumine el mundo con mis sentimientos e irradie callejones con mi sonrisa, 
sea sólo entonces cuando esos ojos se den vuelta y se vayan 
sin volver a mirarme allá atrás, esperando abrillantada que todo cambie
y que se acerque el gran resplandor, 
y que la tristeza y melancolía cesen, 
y que el mundo me mire como yo a él...
En ese entonces, en el que no podré volver a respirar, en el que no tendré más corazón que lata 
voy a morir, como ya he muerto otras veces,
 y como nunca lo que muere nace,
 y como se va la gota de lluvia que cae para que la admires y la ames, 
porque puede 
y poder ya es mucho.

21 de noviembre de 2013

Yo miro por el día que vendrá

Los momentos más difíciles me parecen muy lejanos, de estar mal cada vez que compartíamos un mínimo espacio. Y ahora que estar cerca tuyo, o no, me es indiferente, me entristece. Haber pasado por tanto, y que ahora sea nada. Me da bronca, y de ahí que trato de torturarme, para no olvidar, no olvidar que alguna vez, por nada, sufrí.

1 de noviembre de 2013

¿qué es?

 Cada tanto me recuerdo a mí todo lo que pasó, y desde la tranquilidad de un tema resuelto no puedo, es una memoria rara, superflua, vacía, encapsulada.
 Y ahora llegué adonde quería, y me llama la atención una sola pregunta, pero no la voy a hacer, es obvia.
  Arrastramos la primavera hasta acá, cerramos el invierno, aunque no el frío, y yo nada más busco el calor que alguna vez supe que tenía. Y a la vez no, ese viento cálido y dulce viene acompañado de las peores diferencias conmigo misma que habré tenido alguna vez. 
¿Entonces?
 Renovar aire, espíritu, confianza, libertad... Necesito sentirme segura, armoniosa, quiero paz y guerra, en dosis adecuada, y a la vez no quiero nada, quiero dar, compartir, apreciar, admirar, conocer y quiero todo.
Así de sensato, así de inentendible


25 de octubre de 2013

take a sad song, and make it better

 Es muy raro esto, estoy exactamente en el mismo lugar y sigo igual de atrapada que siempre. Atrapada en mí, entre tanto silencio
mientras todo estalla.

 Quisiera no sentirme así, y no ver las cosas tan similares, las actitudes, los hechos, las palabras. Pero es que volví a llegar a lo mismo, y me vuelvo a sentir decepcionada de mí. Que la debilidad me supere. ¿En qué punto puedo medir que empecé a equivocarme? La verdad ya no lo sé, pero esta vez quiero cambiar las cosas, aunque sea tarde, no quiero que llegue todo a mayores de nuevo y sea peor. Finalizar así me parece lo mejor