21 de noviembre de 2013

Yo miro por el día que vendrá

Los momentos más difíciles me parecen muy lejanos, de estar mal cada vez que compartíamos un mínimo espacio. Y ahora que estar cerca tuyo, o no, me es indiferente, me entristece. Haber pasado por tanto, y que ahora sea nada. Me da bronca, y de ahí que trato de torturarme, para no olvidar, no olvidar que alguna vez, por nada, sufrí.

1 de noviembre de 2013

¿qué es?

 Cada tanto me recuerdo a mí todo lo que pasó, y desde la tranquilidad de un tema resuelto no puedo, es una memoria rara, superflua, vacía, encapsulada.
 Y ahora llegué adonde quería, y me llama la atención una sola pregunta, pero no la voy a hacer, es obvia.
  Arrastramos la primavera hasta acá, cerramos el invierno, aunque no el frío, y yo nada más busco el calor que alguna vez supe que tenía. Y a la vez no, ese viento cálido y dulce viene acompañado de las peores diferencias conmigo misma que habré tenido alguna vez. 
¿Entonces?
 Renovar aire, espíritu, confianza, libertad... Necesito sentirme segura, armoniosa, quiero paz y guerra, en dosis adecuada, y a la vez no quiero nada, quiero dar, compartir, apreciar, admirar, conocer y quiero todo.
Así de sensato, así de inentendible