31 de julio de 2012

Ojo por ojo I

Recordar antiguas penas o enojos da lugar a sufrir. Cada vez que me pongo a pensar en que está pasando, trato de evitarlo, pero esos 30 segundos que tengo ese pensamiento, o recuerdo, en la mente, son los más agobiantes. Me invade la tristeza, la bronca y la impotencia. La desesperación de la inutilidad. Después pasa una mosca y se me va, pero esos 30 segundos... ay, esos 30 segundos son torturosos e insoportables.
 Creí que escribiendo esto se me iba a pasar, pero al contrario, le estoy dando más importancia. Chau.

No hay comentarios:

Publicar un comentario